El camino hacia el equilibrio empieza por reconocer nuestro diseño original. Para el Ayurveda, cada ser es una combinación irrepetible de energías vitales llamadas Doshas: Vata, Pitta y Kapha.

Esta proporción única, como una huella digital, con la que nacemos se denomina Prakruti. Nuestro Prakruti es como nuestro mapa sagrado, el cual debemos respetar para mantener nuestra salud y vitalidad.

Los tres pilares de la energía humana

Los Doshas no son etiquetas estáticas, sino fuerzas dinámicas que rigen diferentes funciones en nuestro cuerpo-universo. Cada ser posee los 3 doshas, pero en una proporción y distribución única.

Vata (Espacio + Aire)Es el principio del movimiento. Gobierna nuestro sistema nervioso, la respiración y la comunicación celular. Sus cualidades son la ligereza, el frío y la sutileza.
Pitta (Fuego + Agua)Es la energía de la transformación. Rige nuestro metabolismo, la digestión de los alimentos y la capacidad de "digerir" emociones y pensamientos. Se caracteriza por el calor y la agudeza.
Kapha (Agua + Tierra)Es la fuerza de la estructura y la cohesión. Aporta estabilidad, lubricación y firmeza a nuestros tejidos y articulaciones. Sus cualidades son la pesadez, la calma y la untuosidad.

El Ayurveda no propone soluciones genéricas, sino rutinas diarias y estacionales orientadas a tu constitución particular.

La salud florece cuando aprendemos a detectar los desequilibrios de forma temprana, trabajando siempre sobre la causa raíz y no solo sobre el síntoma.

Cuando nos alejamos de nuestra naturaleza original, entramos en un proceso de desequilibrio que puede acumular toxinas (Ama) y debilitar nuestro fuego sagrado (Agni).

¿Cómo habitan estas energías en vos hoy? Conocer tu constitución es el primer paso para vivir en armonía con la naturaleza, respetando tus propios ritmos y el propósito único de tu vida (Dharma).